Incentivos al ahorro: qué funciona de verdad para ahorrar con constancia
Por qué nos cuesta ahorrar, qué tipos de incentivos existen, qué dicen los estudios y cómo elegir los que te ayudan sin asumir riesgos que no ves.
Casi todo el mundo quiere ahorrar más, y casi todo el mundo deja para el mes que viene lo de empezar. No es un problema de información: sabemos que conviene tener un colchón para imprevistos. Es un problema de hábito. En esta guía te explicamos por qué nos cuesta ahorrar, qué tipos de incentivos existen, qué dicen los estudios y cómo elegir los que de verdad te ayudan.
¿Por qué nos cuesta tanto ahorrar?
La economía del comportamiento ha estudiado mucho esta pregunta. Hay tres razones que se repiten:
- Preferimos el presente. Un gasto de hoy se disfruta ya; el beneficio de ahorrar llega dentro de meses o años. Por eso «empezaré el mes que viene» suena tan razonable cada mes.
- La inercia. Tendemos a dejar las cosas como están. Si ahorrar exige decidirlo cada mes, muchas veces no se decide.
- El ahorro no se ve. Un euro ahorrado no da una satisfacción inmediata. Sin una señal de progreso, el hábito se abandona con facilidad.
Un buen incentivo al ahorro ataca al menos una de estas tres razones.
¿Qué tipos de incentivos al ahorro existen?
| Tipo | Ejemplos | Qué problema ataca |
|---|---|---|
| Económicos | Intereses, aportaciones de la empresa, ventajas fiscales | Hace que cada euro ahorrado valga algo más |
| De comportamiento | Ahorro automático, compromisos de ahorrar más en el futuro | La inercia y la preferencia por el presente |
| De progreso y reconocimiento | Metas, rachas, premios | Que el ahorro no se ve |
¿Funciona automatizar el ahorro?
Sí, y es probablemente el incentivo más estudiado. En un estudio clásico sobre planes de pensiones de empresa en Estados Unidos, Brigitte Madrian y Dennis Shea compararon a empleados con una antigüedad parecida, de 3 a 15 meses. Entre los contratados cuando había que apuntarse al plan por iniciativa propia participaba el 37%; entre los que quedaban apuntados de forma automática, pudiendo salirse cuando quisieran, el 86%. Nadie les obligaba: simplemente, la inercia empezó a jugar a favor del ahorro.
Llevado a tu día a día: programa una transferencia automática a tu cuenta de ahorro el mismo día que cobras, aunque sea pequeña. Lo que no ves en la cuenta corriente, no lo gastas.
¿Y comprometerse a ahorrar más en el futuro?
Es una forma de aprovechar la preferencia por el presente en lugar de luchar contra ella. El programa Save More Tomorrow, diseñado por Richard Thaler y Shlomo Benartzi, proponía a los empleados comprometerse hoy a subir su ahorro en cada próxima subida de sueldo. Como el esfuerzo llega en el futuro y coincide con más ingresos, cuesta menos aceptarlo. En el primer caso que estudiaron, la tasa media de ahorro de quienes se apuntaron pasó del 3,5% al 13,6% en 40 meses, a lo largo de cuatro subidas de sueldo.
Puedes hacer algo parecido: decide ahora que, cada vez que te suban el sueldo o termines de pagar una deuda, una parte de ese dinero irá directa al ahorro.
¿Qué papel tienen los intereses y las ventajas fiscales?
Los intereses hacen que cada euro ahorrado valga algo más con el tiempo, y son la razón principal para no dejar el ahorro en una cuenta que no paga nada. Pero, con tipos bajos, sumas pequeñas generan poco dinero, y por sí solos rara vez bastan para crear el hábito.
En España, algunos productos tienen ventajas fiscales, como los planes de pensiones, que permiten reducir la base imponible dentro de unos límites. A cambio, el dinero suele quedar inmovilizado hasta la jubilación o supuestos concretos, así que no sirven como colchón para imprevistos. Las condiciones cambian con la normativa: revísalas antes de decidir.
¿Funcionan las metas, las rachas y los premios?
Atacan el tercer problema: que el ahorro no se ve. Una meta concreta («3 meses de gastos para junio») convierte el ahorro en algo medible. Una racha («6 meses seguidos ahorrando») hace que no querer romperla sea un motivo para seguir. Y un premio da una recompensa visible a algo que normalmente no la tiene.
El ahorro con premios tiene una larga historia. Los Premium Bonds del Reino Unido se venden desde 1956, con el respaldo del Tesoro británico: el ahorrador conserva su dinero y, en lugar de cobrar intereses, lo que genera el conjunto del ahorro se reparte entre los ahorradores en forma de premios. En Estados Unidos también existen cuentas de ahorro con premios, y estudios como el de Kearney, Tufano, Guryan y Hurst apuntan a que pueden atraer sobre todo a personas con ingresos bajos o medios que hoy no ahorran.
Los premios también se pueden repartir según el hábito: por ejemplo, premiando a quien ahorra con más constancia o a quien supera su propio ritmo de ahorro.
¿Cómo elijo un incentivo al ahorro?
Antes de dejarte llevar por un incentivo, hazte estas preguntas:
- ¿Qué recibo siempre? Separa lo seguro (tus intereses, tu dinero) de lo que depende de otros factores (premios, bonificaciones).
- ¿Puedo sacar mi dinero cuando lo necesite? Para el colchón de emergencia, la disponibilidad es lo primero.
- ¿Qué riesgos tiene y está protegido? Las cuentas y depósitos bancarios en España están cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos hasta 100.000 euros por titular y entidad; otros productos no.
- ¿Cuánto cuesta? Comisiones de entrada, de salida o de mantenimiento pueden comerse el incentivo.
- ¿Me ayuda a ser constante? El mejor incentivo es el que hace que sigas ahorrando dentro de un año.
Y una regla general: no ahorres en un producto solo por el premio. El incentivo es un empujón; la base es un ahorro que entiendes. Si aún no tienes colchón, empieza por aquí: cómo crear un colchón de ahorro familiar.
¿Cómo lo hace N0Loss?
N0Loss combina varios de estos incentivos. Cobras siempre el 60% de lo que genera tu ahorro, acumulado cada día, y además puedes competir, de forma gratuita y voluntaria, en ligas de constancia con gente de saldo parecido. Cada mes hay premios para quienes ahorran con más constancia, superan su propio ritmo y mantienen su racha, sin azar. Ten en cuenta que N0Loss no es un banco y no está cubierto por el Fondo de Garantía de Depósitos: los intereses son variables y no están garantizados, y tiene riesgos propios que explicamos en la página de seguridad.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el incentivo al ahorro más eficaz?
Los estudios apuntan a que automatizar el ahorro es de lo más eficaz: si el dinero se aparta solo en cuanto cobras, la inercia juega a tu favor. Los intereses, las metas y los premios ayudan a mantener el hábito, pero funcionan mejor sobre un ahorro ya automatizado.
¿Qué es el ahorro con premios?
Son productos en los que conservas tu dinero y, además de intereses o en lugar de ellos, puedes recibir premios. En los Premium Bonds británicos, por ejemplo, lo que genera el ahorro se reparte en forma de premios en lugar de intereses. Otros diseños reparten los premios según el hábito de ahorro, por ejemplo por constancia.
¿Debo elegir dónde ahorrar por los premios?
No como único criterio. Primero mira qué recibes siempre, si puedes sacar el dinero cuando lo necesites, qué riesgos tiene y si está cubierto por el Fondo de Garantía de Depósitos. Los premios son un extra para mantener el hábito.
Fuentes
- Thaler y Benartzi (2004), «Save More Tomorrow», Journal of Political Economy (en inglés)
- Madrian y Shea (2001), «The Power of Suggestion», Quarterly Journal of Economics (en inglés)
- Kearney, Tufano, Guryan y Hurst (2010), «Making Savers Winners», NBER (en inglés)
- NS&I — Premium Bonds (en inglés)
- Banco de España — Portal del Cliente Bancario
Contenido informativo y educativo; no es una recomendación de compra ni asesoramiento financiero, fiscal o legal. Algunos aspectos están en negociación y pueden cambiar: revisamos estas guías periódicamente.